LA COLUMNA CATÁRTICA

LA COLUMNA CATÁRTICA
PASCO (Foto Teo Torres)

lunes, 3 de septiembre de 2012

Potencialidades de los niños


 “El niño, para el pleno desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión”
Artículo 6° Declaración de los Derechos del Niño


El cerebro de los niños, al nacer es como un lienzo en blanco, el cual puede llegar a convertirse en una gran obra maestra o simplemente un dibujo superficial. Desde su nacimiento, los niños tienen ya unos 100.000 millones de células en el cerebro, todas esperando conectarse unas a otras, son precisamente el número y calidad de conexiones neuronales las que favorecen su desarrollo intelectual. A si mismo cada niño nace con talentos especiales derivado de la genética. Ello en su conjunto hace de todos nosotros personas únicas. Estas potencialidades constan de tres aspectos importantes la aptitud, el interés y la vocación. Es obligación de los padres y responsabilidad de la ciudadanía descubrir estas potencialidades y fortalecerlas.

¿Cómo identificar las potencialidades? Para la educadora chilena Patricia Cabrera, en el desarrollo de la estimulación temprana, se podría reconocer estas potencialidades, ésta se desarrollará donde ya existe y asomará cuando sea el momento, y donde no existe, con un acompañamiento temprano se desarrollará una capacidad.

Pues bien, es importante resaltar que los primeros años de vida son el mejor momento para ayudar a los niños a desarrollar capacidades. Pero no basta con ello, sino que debe ir acompañada de un desarrollo socio-emocional. Según muchos estudios psicológicos, como el de Lawrence E. Shapiro, revelan que, los padres que manifiestan la ternura y el amor, producen efectos muy positivos en sus hijos. En lo cognitivo, estos serán alumnos más eficaces, con mayor concentración y con menores interferencias afectivas. En el plano social, causarán una mejor impresión y serán más hábiles para relacionarse. Además estas conductas afectivas llegan a ser incorporadas en el propio niño, convirtiéndolos en transmisores de afecto.

Estas potencialidades hacen de los niños las voces del presente y futuro de nuestro mundo. Lamentablemente también existen dificultades que pueden frenar su normal desarrollo; justamente este tema es el que se abordará la próxima semana.

sábado, 14 de julio de 2012

Reencontrándome con mis raíces


El pasado viernes (06 de julio), tuve el agrado de asistir a una conferencia sobre Pasco, en esta ciudad (Lima). Es la primera vez que participo de un evento como este en la capital, y es digno de comentarlo porque me encontré con nuestros abuelos, nuestros hermanos mayores, quienes tienen esa riqueza cultural que ha de ser heredada a nosotros. Agradezco la invitación a los jóvenes, ya que es muy importante para los cimientos de la preservación de nuestra identidad.

Hace unas semanas escribí sobre la adolescencia para Erikson (1968), en que la tarea principal de la adolescencia es resolver el conflicto de identidad versus confusión de identidad. Pues bien, este sentido de quiénes son puede verse obstaculizado, lo que da lugar a una sensación de confusión sobre sí mismos y su papel en el mundo. Ya en la siguiente etapa del desarrollo psicosocial, la del adulto joven, hay consolidación de la identidad y comienzo de la realización del proyecto de vida. Adaptación a la vida social.

Esta adaptación a la vida social muchas veces puede ir acompañada de una identidad endeble, desarrollando así una pobre identidad social. Tomando en cuenta la definición del psicólogo social británico Tajfel (1981), sobre la identidad social, como aquella parte del autoconcepto de un individuo que deriva del conocimiento de su pertenencia a un grupo social junto con el significado valorativo y emocional asociado a dicha pertenencia.

Y dicho desarrollo del sentimiento de pertenencia está en las manos de Uds. hermanos mayores, sigan integrándonos en sus actividades, sigan fomentando la identidad pasqueña que de esta manera generaremos  conciencia social. No solo haciendo política contribuimos al desarrollo. También podemos aportar desde donde nos encontremos. Es ahora que podemos utilizar nuestras energías de forma eficiente. Sean Uds. la guía de ese camino.

Actividades como las del viernes pasado, y muchas otras situaciones o acciones que tengan que ver con nuestro departamento hace que mire hacia atrás, no para retroceder sino para reencontrarme con mis raíces y que estas sigan marcando la línea de mi futuro.

martes, 3 de julio de 2012

Resiliencia


Resiliencia. Hace unos días use este término con un paciente, a lo que él contesto “¿Qué es eso? ¿Por qué utilizamos términos extranjeros?” Se me hizo difícil entender que esta palabra puede ser desconocida por muchos. A raíz de ello se me hizo importante comprender esta situación, porque además esta palabra es utilizada en diferentes áreas, de acuerdo a su propio contexto. En mi caso, creo necesario ir desarrollando una cultura psicológica; ese es el objetivo de esta columna. Y por ello me vi en la necesidad de escribirles sobre este tema desde esta perspectiva, además recordemos que es necesario usar el término apropiadamente.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (2005), el término resiliencia proviene del inglés resilience y es utilizada en el campo de la física para referirse a aquellos materiales que tiene la virtud de recuperar su forma original después de haber sido sometidos a grandes presiones deformadoras (resistencia a los impactos). Etimológicamente, procede del latín saliere, que se traduce como “saltar hacia atrás, rebotar, ser repelido o surgir”, antecedido por el prefijo “re”, que indica repetición o reanudación.

En la actualidad no existe un consenso sobre su definición, pero una que nos permite entender mejor el término es la dada por los psicólogos adscritos a la APA (Asociación Psicológica Americana), quienes definen la resiliencia como el proceso de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, una tragedia, una amenaza, o hasta fuentes de tensión significativa —como problemas familiares o de relaciones, problemas serios de salud o factores estresantes del trabajo o financieros. Significa “rebotar” como una bola o un resorte después de una experiencia difícil.

El consenso está en que la mayoría de autores considera a la resiliencia como una característica personal, propia de todo ser humano sin distinción de edad, raza, credo, nacionalidad o de ninguna otra clase. Por tal motivo la psicóloga Edith Grotberg (2003) la describe como capacidad humana universal.

Por último deseo destacar que todas personas poseemos esta capacidad, ya que el término engloba la introspección, independencia, capacidad de relacionarse, iniciativa, humor, creatividad y moralidad (Wolin, 1999). El detalle esta que podamos desarrollar aún más estas características, y todo comienza por casa.

sábado, 30 de junio de 2012

Mi maestro incondicional


Se ha escrito tanto sobre los padres y su relación con los hijos, en la literatura, en los estudios sociológicos, antropológicos, psicológicos, etc.; obsequiándonos múltiples imágenes de paternidad, desde el castigador-tirano hasta el piadoso-preocupado. Entre estos escritos, el psicólogo Carl Jung nos dice: "La imagen del padre posee un poder extraordinario. Ella influencia la vida psicológica del niño de manera tan fuerte que conviene preguntar si podemos atribuir tal fuerza mágica a un simple ser humano". Efectivamente, es esta fuerza mágica que encuentro en mi padre, maestro, consejero y sobre todo amigo, la misma que me acompaña en todas mis aventuras. Mi maestro incondicional Rubén TORRES OSORIO, se alegra con mis triunfos, me levanta en mis caídas y hace que pueda seguir adelante.

Así mismo la imagen paterna es dotadora de una protección especial. Ello se ve reflejado en frase: “Cuando mi papá está en la casa duermo más tranquilo”. Esta característica del padre reafirma la influencia psicológica que tienen en nosotros. Muchos estudios señalan que “Los hijos para crecer armoniosamente necesitan también de la aprobación del padre. Las niñas necesitan ese amor aprobatorio del padre para luego sentirse seguras y atractivas como mujeres. El hijo varón necesita un papá que sea su héroe, su personaje especial, al que después tratarán de imitar”. (De Acevedo, 2007)

Sé que esta labor, no ha sido, ni es fácil; su importancia se ha visto relegada por el de la madre, quien se muestra como figura central de la crianza. En muchos casos la figura paterna no ha sido asumida con responsabilidad y se ha dañado su imagen. Pero hay padres como el Doctor Ciro Castillo-Rojo, El Sr. Dionisio Vilca, el escritor japonés Kenzaburo, y muchos más; quienes nos recuerdan que el padre es luchador, disciplinado, guía, que su enseñanza prevalece con el ejemplo, y sobre todo que es el afecto hacia los hijos lo más importante en su vida.

Mi maestro incondicional, queda claro que tu labor no es sencilla. Padres buenos hay muchos. Buenos padres hay pocos. No es difícil ser un padre bueno. En cambio, no hay nada más difícil que ser un buen padre. Cada día me demuestras que eres de los Buenos Padres, explicar el por qué, ocuparía todo el diario, sólo puedo resumir estas experiencias “Amándote y agradeciéndote  toda mi eternidad, la misma que verás reflejada a lo largo de mi vida. Porque recuerda soy la prolongación de tu existencia”

Bullying ¿Palabra de Moda?


Parece ser que está palabra se ha convertido en parte de nuestro lenguaje cotidiano, esto es beneficioso para abordar el tema. El problema surge cuando se habla de él sin saber exactamente qué significa, recuerden: la mala información es peor que la desinformación.

En los últimos meses, seguro que hemos ido escuchando y leyendo todo tipo de información sobre el “Bullying”. Citando una de ellas: Alumno del colegio “a” sufrió bullying por parte de alumnos del colegio “b”. Al analizar la noticia se observa que en definitiva, los alumnos “b” habían agredido al alumno “a”, los alumnos “a” y “b” no se conocían entre sí, finalmente era la primera vez que sucedía dicha situación entre los implicados. Pues bien, ¿A eso llamamos bullying?, la respuesta es NO.

La psicóloga Edith T. Goddet (2007) define el bullying como una “situación social en la que uno o varios escolares cometen actos violentos y agresivos hacia un compañero o varios, sometiéndolo por un tiempo prologado, incluyendo agresiones físicas, burlas, hostigamiento, amenazas y aislamiento o exclusión social”. Notemos que implica tres aspectos fundamentales: desbalance de poder, que se ejerce en forma intimidatoria al más débil, por lo tanto, escogido y no al azar, con la intención premeditada de causar daño, y que es repetido en el tiempo (Trautmann, 2008)

Ahora, ¿El uso de la palabra se ha convertido en una moda? A mi parecer SI. El término viene siendo usado por muchos y de manera indiscriminada. Nótese, que es muy diferente a decir que “el bullying se ha puesto de moda”, como aseguran otras personas. Aparentemente recién surge este tipo de situaciones en los colegios, y todos buscan dar solución al problema (que no está mal, sino que implica tratarlo con la seriedad que corresponde). El fenómeno ocurre en muchas partes del mundo, de diferentes formas, en todos colegios. Los que hemos salido del colegio hace algún tiempo hemos visto y/o pasado por esta situación, así que no es un tema nuevo.
Por último coincido con la psicóloga Susana Frisancho, en que este no es un tema que se soluciona poniendo un psicólogo por cada colegio (psicologizando el problema), o criminalizando el bullying (sancionado al director de la institución educativa que lo permita);  sino implica también una formación en valores dentro del hogar; somos el reflejo de nuestros hogares. Así que el esfuerzo en conjunto por erradicar el “Bullying”, tanto en nuestra región y el país, es valorado y saludado. La tarea nos compromete a todos.